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Cultural

Lagunero trabajó en filme reconocido en Cannes

Kristian Rodríguez recibió por primera vez el ofrecimiento de viajar a CDMX en 2014

SAÚL RODRÍGUEZ/EL SIGLO DE TORREÓN
jueves 22 de julio 2021, actualizada 9:31 pm

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No hubo ni un titubeo cuando el lagunero Kristian Rodríguez recibió por primera vez el ofrecimiento de viajar a Ciudad de México para filmar una película. Era 2014 y el lagunero no había acabado la universidad, pero eso no significaba que sus conocimientos en materia cinematográfica fueran escasos.

Lamentablemente, el joven no terminó aquel primer proyecto, pero Kristian decidió permanecer en la gran urbe, para después soportar las inclemencias de la vida independiente y continuar por el relieve cambiante de sus sueños. Lo tenía claro: trabajar en cine era su destino.

Y es que introducirse a la industria audiovisual significa picar piedra, trabajar en proyectos musicales y publicitarios, para finalmente encontrar una oportunidad y probarse en el séptimo arte. Kristian se define a sí mismo como optimista, cualidad indispensable para sobrevivir en la capital del país. Aprender y arriesgarse son acciones propias de su persona, pues considera que los problemas son creadores de conocimiento.

Rodríguez se ha tomado unos minutos de su descanso en un set de grabación para contestar el teléfono. Su voz está apunto de compartir una de las experiencias más importantes de su vida, pues el lagunero tuvo la oportunidad de trabajar como asistente de vestuario de Noches de fuego (2021), película dirigida por Tatiana Huezo, misma que fue galardonada y ovacionada durante más de 10 minutos en la última edición del Festival de Cannes.

Proyecto

Fue en marzo de 2019 cuando Kristian Rodríguez se trasladó al poblado de Neblinas, en la Sierra Gorda de Querétaro, para comenzar el rodaje de lo que sería Noches de fuego. En este filme de Tatiana Huezo, el lagunero trabajó en el área de vestuario, donde estuvo a las órdenes de la reconocida diseñadora Úrsula Schneider y fue coordinado por Lucía del Mar Suárez del Real.

“Me emocioné mucho cuando supe que iba a ser producida por Pimienta Films, que es la productora que hizo Roma (Alfonso Cuarón, 2018)”.

Entre tres personas se trabajó el vestuario de la película, aunque el joven reconoce que quizá es un área que no se toma mucho en cuenta al momento de evaluar un trabajo cinematográfico. En cierto punto, símil al área de sonido, afronta el tema del anonimato, a pesar de que es vital para lograr trabajos dignos de proyectarse a nivel internacional.

“Me ha pasado que la gente piensa que el vestuario lo traen los actores, que son ropas que ellos llevan en el momento, pero no. Es todo un trabajo que lleva investigación, trabajo de realización, de crear el personaje desde el vestuario. El que lleva una pulsera o que lleve un dibujo en su ropa, hace al personaje”.

Después de leer el guion y pensar en la construcción psicológica de los personajes, Úrsula Schneider y su equipo trabajaron todo un mes antes del rodaje, para conseguir la mayor cantidad de vestuario posible en Ciudad de México. Después, la tarea no sería sencilla, pues filmar en la sierra no ostenta las mismas facilidades de un foro. El departamento tendría que prevenir cualquier imprevisto.

“En la ciudad es muchísimo más fácil. Ahorita estoy en un foro y todo lo tenemos ya aquí en la bodega. En la bodega ya está todo, si no s falta algo podemos ir a una tienda y ahí compramos lo que se necesite. A diferencia de la sierra, ahí teníamos que traer todo listo desde antes. Si llegase a faltar algo, que era muy extraño, se mandaba traer desde Ciudad de México”.

En Noches de fuego, la paleta de colores es factor fundamental. El joven define el vestuario de este filme como algo muy especial, detallado para cada una de las actrices, pues cada personaje femenino es desarrollado desde la niñez a la adolescencia. “Había que cuidar esos detalles de ‘ya crecí, pero todavía sigo siendo una niña’. En lo personal se me hace muy emotivo, muy bonito”.

Presencia en Cannes

El largometraje Noches de fuego fue estrenado en el pasado Festival de Cannes, donde participó en la competencia Un Certain Regard (Una Cierta Mirada), en la cual recibió la Mención Especial del Jurado, no sin antes ser ovacionada durante 10 minutos tras su proyección.

“Que tu trabajo se vaya a Cannes es una emoción que no se puede expresar y la ovación que recibió de 10 minutos también es como parte de cada uno de los que estuvimos ahí en ese proyecto, desde el driver hasta la directora Tatiana Huezo”.

Por tal motivo, Kristian Rodríguez invita a los jóvenes laguneros a despojarse de sus miedos y seguir el sueño cinematográfico.

“Si te gusta y es algo que te apasiona, tienes que hacerlo, porque es hermoso, haces familia, haces muchas amistades, tienes muchas experiencias y aprendes muchísimo. Luego vas a ver tu nombre en una película y vas a decir: ‘Yo hice eso’”, finalizó.

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