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Ciencia

Contingencia por COVID y deforestación provocan avistamiento de coyotes en Costa Rica

Apariciones de los animales se han vuelto frecuentes en los últimos meses

EFE
viernes 22 de enero 2021, actualizada 10:04 pm

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La reducción de la actividad humana por la pandemia de la COVID-19 y otros factores como la presión del desarrollo urbanístico y la deforestación, han hecho que especies animales pierdan hábitat y se muevan hacia zonas urbanas, como es el caso de los coyotes, cuyos avistamientos en Costa Rica se han vuelto frecuentes en los últimos meses.

"Al haber menos personas en las calles y en sitios de trabajo por las restricciones (a la movilidad por la pandemia) los animales silvestres pueden estarse moviendo más allá de su hábitat natural, ya sea para expandir territorio o para buscar comida, incluso de la basura, que no es a la que están acostumbrados en el bosque", dijo a Efe el biólogo Marco Alfaro.

A este factor se suma la expansión agrícola y urbanística que reduce los espacios de vida de diversas especies.

Uno de los animales que más avistamientos ha generado en Costa Rica durante los meses que llevamos de pandemia es el coyote (Canis latrans), una especie con una gran capacidad de adaptación y que, al ser temeroso de los humanos, aprovecha las noches y las madrugadas para salir de su hábitat natural.

En la sede del Instituto Tecnológico de Costa Rica, en la ciudad de Cartago (centro), se ha vuelto frecuente a presencia de los coyotes, facilitada por el bosque en los alrededores y la cercanía de zonas montañosas como el Parque Nacional Volcán Irazú.

Los guardias de seguridad del Instituto dijeron a EFE que los coyotes ingresan al campus por las noches y madrugadas, aprovechando la poca presencia de humanos de los últimos meses debido a la suspensión de clases presenciales en todo el país durante la pandemia.

Habitantes de la ciudad de Cartago (centro) también han reportado haber visto coyotes en las calles, que huyen al percibir la presencia de los humanos.

Situaciones similares han reportado vecinos de otras comunidades urbanas de Costa Rica como es el caso de Coronado, en la parte alta de San José.

Debido a la pandemia, el Gobierno de Costa Rica mantiene una restricción a la movilidad entre las 22:00 y las 5:00 horas, lo que reduce la presencia humana en las calles.

Los biólogos describen al coyote como una especie de gran adaptabilidad y plasticidad, de características oportunistas y mesodepredador (se alimenta de animales más pequeños), que se adapta a casi a cualquier hábitat, lo que le ha permitido desarrollar una resistencia más amplia al cambio climático y a la actividad humana.

En Costa Rica prácticamente no existen estudios sobre la población de coyotes, un animal que tiene como hábitat preferido el páramo, pero ha sido capaz de adaptarse prácticamente a cualquier sitio.

Este animal pueden estar presente en zonas frías, altas y de abundante neblina, o en el calor de las zonas bajas.

También puede desplazarse largas distancias y por lo general no representa un peligro para el ser humano.

Según los biólogos, el desarrollo urbanístico y la expansión de las ciudades ha ido reduciendo espacio para diversas las especies animales, que muchas veces se ven obligadas a salir de sus hábitat en busca de alimento.

En el caso de los coyotes, se les ha visto buscar comida de la basura y se cree que también buscan pequeños animales domésticos, especialmente aves como patos.

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