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Contexto lagunero

Lecciones de Italia

JUAN MANUEL GONZÁLEZ
lunes 30 de marzo 2020, actualizada 7:47 am


Por lo general, los políticos en todo el mundo se encuentran en territorio desconocido cuando se trata de combatir el Coronavirus. Se ha hablado y escrito mucho acerca de las prácticas y políticas usadas en China, Corea del Sur, Singapur y Taiwán para sofocar la pandemia. Desafortunadamente, muchas de las acciones se tomaron tarde en Europa, Estados Unidos y México y ya es tarde para contener el virus y los políticos están batallando para detener la pandemia. Pero están repitiendo algunos de los errores de Italia, país en el que la pandemia se ha convertido en un gran desastre.

En cuestión de semanas (del 21 de febrero al 22 de marzo), Italia pasó, de descubrir el primer caso oficial de Coronavirus, a un decreto gubernamental que esencialmente prohibía el transito de personas en todo el territorio y el cierre de todas las actividades no esenciales de negocios. En este corto período de tiempo el país ha sido atacado por algo de una fuerza sin precedentes que ha causado muchísimas muertes. La crisis más grande después de la Segunda Guerra Mundial.

Quizá algunos aspectos de la crisis italiana pueden, indiscutiblemente, ser atribuidos a la “mala suerte” la cual no estaba bajo el control de los políticos. Pero otros aspectos, sin embargo, son producto de los profundos obstáculos que los políticos italianos mostraron sin reconocer la magnitud del Coronavirus, para organizar una respuesta sistemática y para aprender de las medidas implementadas con éxito y de las fallas que se presentaron al inicio en otras partes. No se debería fallar sistemáticamente en absorber la información disponible, de manera rápida y efectiva, en lugar de esperar a tener todo el conocimiento completo de lo que debería hacerse.

RECONOCER LA FALTA DE SUFICIENTE CONOCIMIENTO

En su etapa temprana, la crisis del Coronavirus en Italia no parecía crisis. Las declaraciones iniciales de estado de emergencia se tomaron con mucho escepticismo tanto por el público como por los propios políticos, aun cuando varios científicos estuvieron advirtiendo por semanas, acerca de la potencial catástrofe. De hecho, en febrero algunos notables políticos italianos se reunieron en Milán y con saludos de manos puntualizaron que la economía italiana no se debería apanicar por el Coronavirus. Una semana después, uno de esos políticos fue diagnosticado de Coronavirus.

La incapacidad sistemática para escuchar a los expertos destacó el problema que los líderes y la gente tienen para decidir cómo actuar en situaciones altamente complejas en las que no existe salida fácil. En Italia, los lideres se basaron en decisiones viscerales o en la opinión de las personas de su círculo cercano. Pero en la incertidumbre, es esencial resistir esa tentación y, en su lugar, tomar tiempo para descubrir, organizar y absorber el conocimiento disperso en varios paquetes de experiencia.

EVITAR SOLUCIONES PARCIALES

Una segunda lección que se puede aprender de la experiencia de Italia es la importancia de enfoques sistemáticos y los riesgos de soluciones parciales. El gobierno italiano lanzó una serie de decretos que aumentaban gradualmente las restricciones en zonas de riesgo llamadas “zonas rojas”, hasta llegar a la restricción total en todo el país. En tiempo normal, esto se hubiera considerado suficiente y prudente. Lo anterior resultó contraproducente por dos razones. Primero era inconsistente con la rapidez exponencial de contagio, como resultado, Italia “siguió” la propagación del virus en lugar de prevenirlo. Segundo, el enfoque selectivo de las zonas pudo, inadvertidamente, facilitar la propagación del virus al considerar el cierre inicial de algunas zonas, pero no de otras.

Cuando se decretó el cierre de la parte norte de Italia, esto provocó un éxodo masivo hacia el sur, esparciendo, indiscutiblemente, el virus hacia regiones en donde aún no estaba presente. Se debe tener una respuesta muy orquestada y efectiva contra el virus y tomar acciones coherentes de manera simultánea.

EL APRENDIZAJE ES CRÍTICO

Para encontrar el enfoque correcto de implementación se necesita habilidad para aprender muy rápido de ambos, la falla y el éxito, y la disponibilidad para cambiar de acciones de acuerdo con los hechos. Ciertamente hay lecciones validas de lo que hicieron en China, Corea del Sur, Taiwán y Singapur, las cuales fueron capaces de contener el virus. Pero muchas veces, las mejores practicas se pueden encontrar a la vuelta de la esquina. Ya que los sistemas de salud en Italia están altamente descentralizados, las diferentes regiones italianas intentaron políticas de respuesta diferentes. Los ejemplos más notables son las regiones de Lombardy y Veneto, dos regiones vecinas con perfiles económicos muy similares, con resultados de pandemia muy diferentes, en base a las acciones tomadas. Lombardy ha tenido 35 mil casos de coronavirus y 5 mil muertes en una población de 10 millones mientras que Veneto, ha tenido 7 mil casos y 287 muertes en 5 millones de habitantes, a pesar de haber tenido las mismas cifras iniciales de contagio. Veneto tomó acciones más proactivas contra el virus y su estrategia fue multifuncional.

OBTENCIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE DATOS

Los datos que documentan el esparcimiento y los efectos del virus se deben estandarizar lo más posible en todas las regiones y presentar el avance del virus y su contención tanto a nivel país, como a nivel estado.

Hay dos aspectos muy claros cuando se revisa la crisis italiana del coronavirus. Primero, no hay tiempo que perder, dado el crecimiento exponencial del contagio, el virus es mucho más rápido que la burocracia. Segundo, un enfoque efectivo contra el virus requiere acciones como en tiempo de guerra tanto en recursos humanos como económicos, y de extrema coordinación de esfuerzos.

www.degerencia .com/jmgc Juan Manuel González C.

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