18 de noviembre de 2019 notifications search
menu

Indígenas brasileñas inician protestas con demandas en salud

La "Primera Marcha de las Mujeres Indígenas" pretende reunir mujeres de alrededor de 150 etnias para defender los derechos de los pueblos originarios, los cuales consideran que están siendo amenazados por el Gobierno de Bolsonaro, según dijo este sábado a Efe Cristiane Pankararu, una de las líderes del evento.
El martes realizarán una protesta en defensa de la educación mientras que el miércoles se unirán a la "Marcha de las Margaritas", una manifestación protagonizada por campesinas que se celebra cada mes de agosto en Brasilia.
En el marco de la programación del evento, las mujeres tienen previsto este lunes una marcha hasta el Ministerio de Salud, donde realizarán un acto en defensa de la salud indígena.
Entre los objetivos de la marcha, de acuerdo con Pankararu, también está el de "romper estereotipos" e incentivar a otras mujeres indígenas a que asuman puestos de liderazgo político y "participen en un proyecto electoral", como el defendido por Joenia Wapichana, la primera mujer india elegida para ocupar una silla en la Cámara de los Diputados de Brasil.
El jefe de Estado también ha expresado su firme intención de legalizar la minería en las reservas indígenas para fomentar el desarrollo económico en esas zonas, una medida a la que se opone el 86 % de los brasileños, según una encuesta publicada por el diario Folha de Sao Paulo.
La medida le otorgaba la responsabilidad de identificar, delimitar y crear nuevas reservas indígenas a la cartera de Agricultura, en manos de Tereza Cristina Correa, una hacendada que coordinaba la bancada de los propietarios rurales en el Congreso.
El pleno del Tribunal Supremo Federal suspendió recientemente todos los efectos de un decreto por el que el Bolsonaro transfirió las decisiones sobre la demarcación de reservas indígenas al Ministerio de Agricultura, una medida que había generado la protesta de los indios en el país.
De acuerdo con la líder, el Gobierno de Bolsonaro, en el poder desde el pasado 1 de enero, está acabando de "liquidar" sus derechos con una serie de medidas cuestionadas, incluso, en la Corte Suprema de Brasil.
Pankararu denunció la falta de políticas públicas por parte del Estado en los últimos años y subrayó el retroceso de los derechos indígenas, especialmente desde 2016, cuando la entonces presidenta, Dilma Rousseff, fue destituida por unas irregularidades contables y sustituida por su vicepresidente, el conservador Michel Temer.